Embargos, prelación y reinscripción
Un embargo no es una fila en una planilla: tiene un tipo, un estado que avanza, oficios que librar, una prelación frente a otros acreedores y una inscripción que caduca. Todo eso está modelado.

Los nueve tipos, cada uno con lo suyo
Un embargo sobre un inmueble pide padrón y departamento. Uno sobre sueldos pide el empleador y el porcentaje de retención. Uno sobre cuentas, la institución. Cada tipo pide lo que corresponde.
- Inmueble (registrable)
- Vehículo (registrable)
- Nave (registrable)
- Genérico
- Créditos
- Cuentas bancarias
- Sueldos y pasividades
- Muebles no registrables
- Otro

El estado avanza, y se ve
El tablero muestra en qué etapa está cada uno. Arrastrás la tarjeta y el estado cambia.
Y cuando hay varios acreedores sobre el mismo bien, la prelación se calcula: quién cobra primero y por qué.
- Solicitado, decretado, oficios librados, en trámite, efectivo, vigente
- Levantado y sustituido, para cerrar el ciclo
- Checklist por tipo, para no saltearse un paso
- Vista de lista, de prelaciones y semáforo, además del tablero

La reinscripción no se te pasa
La inscripción del embargo caduca a los cinco años. Si se vence sin reinscribir, se pierde la prioridad frente a los demás acreedores —y eso puede significar no cobrar.
El vencimiento queda cargado y avisa antes.
- Número de inscripción en la DGR
- Fecha de vencimiento de la inscripción
- Aviso con anticipación para reinscribir
- Historial de reinscripciones

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